Llegó Abel con unos cromos de fútbol. Varios equipos, distintas divisiones y todos hombres.
La pregunta surgió muy rápido: ¿por qué no aparecen chicas en los cromos?. La respuesta también apareció con la misma velocidad y de forma unánime tanto en las niñas como en los niños: "es que las chicas no son jugadoras de fútbol..."
Dejé caer un ¿seguro que eso es así?
Es una suerte recurrir a internet como vehículo y fuente para hacer comprobaciones: encendimos la pantalla digital y ahí estaban: aparecieron muchísimos videos de jugadoras, sus mejores goles y estrategias, sus distintas equipaciones, las grandes paradas de las porteras...
Se hizo el silencio que confirmaba la sorpresa y anticipó la pregunta formulada por segunda vez:
¿Por qué no aparecen chicas en los cromos?
Entonces sí, las respuestas ni fueron unánimes, ni parecían un cliché. Reflexionadas dentro de sus cinco años y su gran capacidad para reformular:
Los cromos los que los fabrican son solo chicos (Bruno)
Hay chicos que no quieren que las chicas salgan en los cromos (Alex)
O es que las personas que hacen los cromos no saben que las chicas también juegan al fútbol. (Noa)
Otro vaya, y ¿qué se podría hacer- apareció como propuesta. No pasó ni media hora y ya teníamos solución y resultado:
Un equipo al completo -incluso con suplentes- de cromos de mujeres futbolistas, equipadas y preparadas para disputar cualquier partido que vaya a ponérsele por delante.
El día a día, que en ocasiones, no tanto de construirlo si no de rehacerlo en según qué matices.
Comentarios
Publicar un comentario