MÉRCORES DE ARTE

 




Hoy la asamblea la hemos hecho a pie de árbol y reflexionando sobre si estábamos ante una obra de arte y qué podíamos aventurarnos a opinar sobre ella.

Decidimos enseguida que sí, que aquel árbol cualquiera, de hoja caduca y de otoño innegable era obra, arte vivo y punto de inicio de nuestras reflexiones filosóficas y también -y por qué no- nuestras fantasías

"A mí me gusta porque las ramas parecen caminos que van hacia esas pequeñas hojas que son casitas. Caminos y casitas de un pequeño pueblo."

" Yo veo en este árbol un hombre con los brazos abiertos"

"Es bonito porque sus hojas parecen pequeños corazones"

"A mi me parece que está triste porque le están cayendo las hojas y no quiere".

"Pues a mí me parece que está contento porque las ramas están hacia arriba como haciendo una sonrisa"

" Yo creo que puede que esté contento porque ahora estamos con él y diciéndole cosas bonitas"

" Y yo pienso que puede estar contento porque aunque le hayan caído sus hojas, sabe que después volverán a salirle de nuevo."

Alegría, ilusión y esperanza.

Ni más ni menos. Ni menos ni más.

Y sí, los museos también están al aire libre y en cualquier acera de cualquier calle y en todas las ilusiones de querer dar con ellos.

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